17 de octubre de 2011

PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO DE LAS MUJERES CAMPESINAS, INDÍGENAS, AFROCOLOMBIANAS Y DE AMÉRICA LATINA

Beatriz Aurora
En la ciudad de Bogotá, durante los días 10, 11 y 12 de octubre de 2011, nos reunimos en el Encuentro Latinoamericano Mujer y Minería mujeres colombianas campesinas, indígenas, afrocolombianas, urbanas y jóvenes provenientes de los departamentos de Antioquia, Cauca, Chocó, Caldas, Nariño, Meta, Santander, Norte de Santander, Tolima, Boyacá, Cesar, Guajira, Cundinamarca, Valle del Cauca y delegadas internacionales de organizaciones de Guatemala, El Salvador, Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina.

Nosotras, hijas de la Madre Tierra y constructoras de nuestros territorios, constatamos después de compartir y analizar las afectaciones que producen las políticas minero-energéticas en el continente, particularmente en Colombia, donde hoy nos reunimos, lo siguiente:
  1. El modelo extractivista y de explotación de la naturaleza desconoce a las comunidades, pueblos y organizaciones que por centenares de años han preservado todo lo que en ella se encuentra. Un modelo inmerso en la lógica capitalista y patriarcal de impacto global, que en aras de la acumulación económica mercantiliza la vida, la Madre Tierra y nuestro patrimonio natural y cultural.
  2. La agresiva presencia de los megaproyectos minero energéticos y empresas trasnacionales, además de transformar la economía política del continente, impone formas, sentidos de vida, proyectos políticos, culturales e ideológicos a nombre del desarrollo y el progreso.
  3. Para imponer estos megaproyectos se crean condiciones ideales mediante el despojo, con el que a la vez que se privatizan ríos y caminos, se vulneran y desconocen los derechos sociales, económicos y cultuales de los pueblos.
  4. Para despojar de sus tierras y territorios a las etnias (negritudes e indígenas), a las comunidades campesinas y urbanas a lo largo y ancho del país, en Colombia, se ha utilizado la guerra como estrategia.
  5. Junto a lo anterior, se intensifican la criminalización y la estigmatización de la organización social y de la protesta popular. La mirada negativa y prejuiciosa que estas conductas ocasionan inciden en el impedimento del acceso a la justicia y en la desarticulación de las organizaciones de mujeres y demás sectores populares. En ese ambiente, las empresas cooptan a líderes y lideresas sociales con estrategias, programas y discursos que prometen mejorar sus vidas.
  6. Sumado a lo anterior, la legislación del despojo implementada en los últimos gobiernos ha legitimado los efectos de la guerra y afianzado la impunidad histórica particularmente en Colombia, de modo que se favorece la entrega de nuestro patrimonio natural y cultural.

El Encuentro también permitió hacer visibles las afectaciones específicas para las mujeres de la imposición de megaproyectos minero energéticos en nuestros territorios:

  • La actividad minero energética en las zonas se entrelaza con la exacerbación de las violencias de género y del conflicto social y armado en el país. Eso vulnera la dignidad, vida y cuerpos de las niñas y mujeres. Son múltiples los antecedentes de violencias generalizadas, de agresión física y sexual, de amenazas y estigmatizaciones.
  • La megaminería se acompaña de bases militares, mayor presencia de todos los actores armados y aumento de vigilancia privada, lo que hace más vulnerables a las mujeres.
  • La salud de las mujeres y las niñas recibe también fuertes impactos agresivos de los megaproyectos. Se acentúan las enfermedades de transmisión sexual (ETS), respiratorias, mentales y de la piel, auditivas y todas aquellas derivadas de la actividad minera extractiva y de las fumigaciones. Además, se destaca el incremento de los abortos, malformaciones, cáncer y embarazos de adolescentes, entre otras problemáticas de la salud.
  • Con dolor e indignación afirmamos la permanente demanda de servicios sexuales por parte de funcionarios y obreros de la industria minero energética, servidumbres, trata de personas, migración de mujeres, así como la estigmatización de las mujeres que ejercen el trabajo sexual promovido por este tipo de actividades económicas.
  • La gran minería transforma el uso tradicional de la Madre Tierra, por lo tanto destruye la economía indígena y campesina, las formas de consumo y los hábitos alimenticios. Para adquirir los productos que antes se cultivaban en las regiones indígenas, campesinas, ahora mineras, hay que comprarlos y para ello el continente se fue acondicionando a la importación masiva de alimentos que en la actualidad, en el caso colombiano, asciende a más de 12 millones de toneladas al año.
  • A nombre del progreso, se modifica la actividad productiva tradicional y los territorios se convierten en todo el país en zonas mineras donde las empresas minero energéticas contratan a la población en forma temporal; de esa manera, los habitantes pierden la autonomía productiva y especialmente en el caso de las mujeres se restringen sus labores a actividades históricamente marginales en la economía.
  • Se violenta la identidad cultural y espiritual de los territorios de pueblos originarios y de las comunidades campesinas, lo que rompe el tejido social, los lazos familiares, organizativos y comunitarios. La conflictividad en las comunidades se incrementa con su desintegración, hay mayores conflictos entre vecinos y vecinas y se entraba la unidad para actuar y defender el territorio.

En este Encuentro, las mujeres latinoamericanas ratificamos:

  • Nuestro derecho a la vida, a la organización social, la movilización y la denuncia contra los megaproyectos minero energéticos que pongan en riesgo nuestra vida y la de nuestros territorios. Y en tanto la guerra es un impedimento para ejercer estos derechos exigimos y trabajaremos por una solución política al conflicto social y armado que vive Colombia.
  • La urgencia de avanzar en la comprensión del impacto de los megaproyectos minero energéticos en la vida de las niñas y mujeres para aclarar nuestro papel en la resistencia y defensa de nuestros territorios.
  • La necesidad de visibilizar y posicionar en la agenda de nuestras organizaciones sociales y populares los impactos negativos sociales, económicos, ambientales y culturales de estos megaproyectos en la vida de las niñas y mujeres campesinas, indígenas, afro, jóvenes y urbanas.
  • La exigencia de incluir las afectaciones en las políticas públicas y en especial las políticas públicas de mujeres, para que se genere una real protección de los derechos humanos de las mujeres.
  • La necesidad de investigar, documentar, hacer seguimiento y divulgar con enfoque de género cada uno de los casos que se están presentando en Colombia y el continente.
  • Avanzar en la formación e información de las comunidades afectadas y las comunidades en general, de modo que eso permita implementar estrategias para la defensa de nuestros derechos.
  • Recuperar el sentido de la relación de las mujeres con la Madre Tierra, el territorio, el agua, las semillas y la producción, en tanto eso ratifica su función social en la lógica comunitaria no mercantilista y afirma nuestra identidad cultural.
  • Visibilizar y denunciar la grave situación de los derechos sexuales y reproductivos de las niñas y mujeres en contextos de los megaproyectos minero energéticos.
  • Impulsar las consultas populares adelantadas con autonomía de las comunidades y organizaciones. En este sentido, rechazamos las consultas contempladas en las normatividades nacionales e internacional, hasta tanto no se garantice la formación político organizativa de las comunidades y para las comunidades. Esta formación es la que garantiza una adecuada toma de decisiones colectivas e incluyentes de las mujeres, decisiones acordes con las particularidades de las comunidades y basadas en una verdadera consulta libre, previa e informada.

Como hijas de la Madre Tierra, hermanas en el dolor y la indignación entrelazamos nuestros esfuerzos y procesos organizativos para articularnos en la defensa de nuestras tierras, territorios, cultura y soberanía alimentaria y territorial.
Bogotá, 12 de octubre de 2011

- Acción Ecológica - Ecuador
- Acipuc - Coordinador Nacional Agrario, Nariño, Colombia
- Afrosiso, Cauca
- Asociación Biabuma - Antioquia, Colombia
- Asociación Agropecuaria de Caramanta, Antioquia, Colombia
- Asociación Censat Agua Viva - Amigos de la Tierra Colombia
- Asociación de Distribuidores de El Salvador, ADES - El Salvador
- Asociación de Mujeres Artesanas de Cerrito, Asomuarce, Santander, Colombia
- Asociación de Mujeres Ideales de Ituango, Antioquia Colombia
- Asociación de Vendedoras de Pescado de La Playa, Betulia, Santander, Colombia
- Ceiba - Amigos de la Tierra Guatemala
- Cima - Coordinador Nacional Agrario, Nariño, Colombia
- Cinturón Occidental Ambiental, Colombia
- Colectivo de Abogados José Alvear, ColombiaComité Cívico Pro Defensa de Marmato, Caldas, Antioquia
- Colectivo Casa - Bolívia
- Comité en Defensa del Páramo de Santurban, Santander, Colombia
- Conciencia Campesina, Colombia
- Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral del Atrato, Cocomacia, Chocó, Colombia
- Consejo Comunitario de La Toma, Cauca, Colombia
- Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric, Colombia
- Consejo Regional Indígena de Caldas, Cridec, Colombia
- Corporación CEAM, Colombia
- Ecotierra, Tolima, Colombia
- Feminas Nomadas, Guajira, Colombia
- Fundación Mujer y Vida, Colombia
- Fuerza de Mujeres Wayuu, Guajira, Colombia
- Fundación Synergia
- Fundaexpresión, Santander, Colombia
- Grupo de Formación e Intervención para el Desarrollo Sostenible, Grufides - Perú
- Iniciativa de Mujeres por la Paz, Colombia
- Marcha de Mujeres Campesinas, Colombia
- Proceso de Comunidades Negras, Colombia
- Red Juvenil Territorio Sur, Bogotá, Colombia
- Red de Mujeres y organizaciones del Meta, Colombia
- Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras de los Derechos Sociales y Ambientales y Contra la Minería

11 de octubre de 2011

Encuentro de la Red en Colombia

En el marco del Encuentro Latinoamericano Mujer y Minería realizado en Bogotá-Colombia los días 10, 11 y 12 de octubre, las integrantes de la Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Sociales y Ambientales en Resistencia a la Minería, compartió con las representantes de 13 departamentos de Colombia, sus reflexiones y experiencias los efectos e impactos de la actividad minera en la vida de las mujeres.

Así mismo escuchamos los diversos testimonios de las mujeres colombianas víctimas de la expansión minera transnacional agravada por el conflicto armado que atraviesa esta hermana República.


18 de julio de 2011

Convocatoria Internacional


22 DE JULIO, DIA MUNDIAL CONTRA LA MINERÍA METALIFERA 
DE TAJO A CIELO ABIERTO
La  minería metalífera a cielo abierto  es un símbolo del extractivismo depredatorio, que sintetiza un conjunto de elementos directamente negativos para la vida de las poblaciones.
*La minería a cielo abierto (open pit) utiliza sustancias químicas contaminantes, consume enormes cantidades de agua y energía y compite por tierra y recursos hídricos con otras actividades económicas (agricultura, ganadería, turismo);
*Es una actividad regulada por un marco normativo-jurídico , que otorga al sector privado grandes exenciones y beneficios, asegurando una rentabilidad extraordinaria, con escasos o nulos controles del Estado (nacional y provincial).
*Es minería a gran escala, que desestructura y reorienta la vida de las poblaciones, desplazando economías regionales preexistentes, ligadas a pequeñas y medianas localidades;
*Es minería trasnacional, con características de enclave, pues transfiere recursos en favor de actores extraterritoriales, sin generar encadenamientos endógenos relevantes, y produciendo como consecuencia la dependencia de las poblaciones en relación a las grandes empresas (por la vía de lo que se llama Responsabilidad social empresarial);
*Produce impactos negativos en la salud de las poblaciones y cuantiosos daños ambientales durante la explotación y luego del cierre de las minas, los cuales han sido fehacientemente probados en diferentes países y regiones;
*Avanza sin el consenso de las poblaciones, generando todo tipo de conflictos sociales, divisiones en la sociedad, y una espiral de criminalización de las resistencias que sin duda abre un nuevo y peligroso capítulo de violación de los derechos humanos.
*Por lo tanto, la minería metalifera a cielo abierto es una actividad ilicita e inmoral.
EL FRENTE AMPLIO OPOSITOR A MINERA SAN XAVIER (NEW GOLD) EN CERRO DE SAN PEDRO (FAO)
INVITA A LOS MOVIMIENTOS SOCIALES QUE RESISTEN LA EMBESTIDA DE LAS EMPRESAS MINERAS A MANIFESTARSE EN ESTE DÍA 22 DE JULIO  EN UNA  ACCIÓN CONJUNTA   EN FAVOR DE LA VIDA , Y EN DEFENSA DE LA  NATURALEZA .
En cada espacio de nuestros países  digamos  NO A LA MINA, SI A LA VIDA!
EN SAN LUIS POTOSÍ, MÉXICO
DIA:  VIERNES 22 DE JULIO
HORA: 11:00
LUGAR: FRENTE A  PALACIO DE GOBIERNO
ACCIÓN: MANIFESTACIÓN PACIFICA  DE REPUDIO A LA MINERA SAN XAVIER (NEW GOLD) QUE OPERA ILEGALMENTE EN CERRO DE SAN PEDRO y  modulo informativo de la  CAMPAÑA  CONTRA EL USO DE CIANURO EN MINERÍA.

17 de julio de 2011

Utilizan cianuro y explosivos para extraer oro


Excélsior  17-07-2011
Cerro San Pedro, San Luis Potosí— Al subir la calle empedrada de Cerro de San Pedro, ciudad cuna de San Luis Potosí, se observan casas de roca y adobe, la antigua Iglesia del pueblo, el paisaje tapizado de cactus; un escenario de 1910... Sin embargo una explosión da vuelta a la realidad: es el año 2011, a espaldas del poblado hay un cráter de 500 metros de diámetro y 150 de profundidad.
De allí, la Minera San Xavier SA de CV, extrae 12 mil 500 onzas de oro cada mes con un valor de 227 millones de pesos en el mercado, opera las 24 horas del día empleando alrededor de 32 millones de litros de agua diarios y 16 toneladas de cianuro, a pesar de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) le retiró la autorización en materia de impacto ambiental desde noviembre de 2009.
Desde agosto de 2010 ni los inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), pueden entrar a inspeccionar la mina para ver si la empresa, propiedad de la canadiense New Gold, opera conforme a las leyes ambientales mexicanas.
En noviembre de 2009, la Semarnat retiró la autorización en materia de impacto ambiental que había otorgado a la Minera San Xavier en 2006, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) argumentó que la explotación de la mina iba contra el Plan de Ordenamiento Ecológico de San Luis Potosí y zonas conurbadas que señalaba la zona del municipio de Cerro San Pedro como un área de protección de flora y fauna.
La empresa obtuvo un amparo contra el dictamen de Semarnat por parte de un juez de distrito de San Luis Potosí, y cuando los inspectores de Profepa llegaron para cumplir el dictamen de Semarnat y cerrar la mina, la empresa también interpuso un amparo y lo obtuvo.

14 de abril de 2011

Aproximaciones a los impactos de la minería en la vida de las mujeres casos de Huanuni y Coro Coro Bolivia


Elizabeth López Canelas
Red Latinoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Sociales y Ambientales[1]


Una parte importante de Bolivia está muy ligada a la actividad minera y es casi imposible no mencionar a Potosí o el Cerro Rico cuando se narra la historia de los desafíos mineros del país. Como resultado de esta prolongada presencia de la minería, en la actualidad hablamos de zonas tradicionalmente mineras. En los departamentos de Oruro y Potosí se concentran los yacimientos más importantes de estaño, oro, plata y minerales no metálicos.

Hasta principios de 1980, la minería en Bolivia se caracterizaba por la extracción en socavones. Quedan como testigos todavía activos los socavones del Cerro Rico de Potosí, las galerías de la mina de Huanuni (uno de los yacimientos de estaño más grandes de Bolivia) en el departamento de Oruro y un sin fin de pequeñas minas a lo largo del territorio nacional. En 1982 se inició la llamada “nueva minería” con la extracción de minerales “open pit”, es decir a cielo abierto.

8 de marzo de 2011

Manifiesto en Resistencia a la Minería

La llegada de las empresas mineras genera y aumenta la marginación, el empobrecimiento, el abuso, el desplazamiento, la violación de los derechos territoriales, el deterioro ambiental, la destrucción de los medios tradicionales de subsistencia, la discriminación y la desigualdad de las mujeres latinoamericanas.

Denunciamos el hostigamiento, las amenazas, la persecución, la intimidación, las demandas legales y los abusos sexuales contra las mujeres en resistencia a la minería.  Demandamos el cese de esas prácticas violatorias de nuestros derechos humanos y exigimos se respete asimismo, la integridad física de nuestros hijos, esposos, compañeros y familias.

Exigimos a las empresas mineras respeto por nuestros derechos de autodeterminación, salud, acceso a las fuentes de agua limpia en calidad y cantidad suficientes.

Denunciamos que las justas y legítimas reclamaciones de las mujeres en los diferentes pueblos y comunidades indígenas y campesinas han sido criminalizadas, judicializando sus luchas, deslegitimando su participación, obligándolas a instalar mesas de diálogo, concertación, negociación, en desigualdad de condiciones, frente a empresas transnacionales, que cuentan con la complicidad de los gobiernos que protegen sus intereses.  En ese sentido, las mesas de diálogo han servido únicamente para conculcar aún más los derechos colectivos, la consulta y la participación ciudadana y generar un desgaste deliberado en las luchas emprendidas por las mujeres en los pueblos y comunidades. Por otro lado, estas empresas niegan los graves impactos de la contaminación ambiental que envenena las aguas, aire, tierras y todas formas de vida, atentando contra la salud y vida de los seres humanos, y en especial de las mujeres que vivimos próximas a las operaciones mineras.  De forma por demás cínica, las empresas y los gobiernos niegan su responsabilidad económica, social y ambiental para con el entorno de las comunidades actuales y próximas generaciones.

X Festival Cultural Cerro San Pedro

12 y 13 de Marzo del 2011

El Comité Organizador del Festival Cultural de Cerro de San Pedro, anuncia la realización de su decima edición este 12 y 13 de marzo del 2011, en el marco de la defensa del poblado que dio origen a San Luís Potosí, convocamos a todas las fuerzas sociales a que continuemos la defensa tanto en el ámbito local, nacional e internacional del Patrimonio Histórico y Cultural de todos los Mexicanos, ante la devastación que representa el proyecto minero de Minera San Xavier-New Gold.


Este Décimo Festival Cultural, es de la sociedad y del pueblo que se resiste y mantiene una perspectiva de victoria sobre el opresor extranjero. Nuestras armas son La Cultura, las Artes Plásticas, La Música, las conferencias, el Cine, El Teatro, las excursiones, la presentación de trabajos académicos y periodísticos, que año con año demuestran lo que Cerro de San Pedro representa para los Potosinos y los Mexicanos.

Recordemos que la lucha de Cerro de San Pedro, es el eje de innumerables luchas por detener los brutales tajos a cielo abierto, el uso irracional del agua, su contaminación y la impunidad de la alianza entre trasnacionales, instituciones gubernamentales y grupos locales del poder económico y político.

En el marco de este Festival nos sumaremos a la Campaña Latinoamericana contra el uso de cianuro en minería, iniciativa continental cuya finalidad es la prohibición del uso de cianuro, para asi  frenar la voraz explotación de oro  (y otros metales) que alimenta los capitales transnacionales y que  destruye nuestros ecosistemas amenazando de paso a nuestras poblaciones.
FRATERNALMENTE

COMITÉ ORGANIZADOR